martes, 10 de noviembre de 2015

¿Se mide la belleza en likes?

Esta noche se celebra la 20 edición del desfile más esperado año tras año, ese con el que todas (y todos) suspiramos, y en el que toda modelo sueña con estar: El Victoria's Secret Fashion Show.
Por la famosa pasarela de purpurina pasan cada año unas 50 modelos, entre ellas los famosos 'ángeles', pero lo que no siempre se sabe es que todas tienen que pasar unas duras audiciones para conseguirlo. Ni siquiera las más veteranas se libran de estas pruebas, y nadie tiene asegurada (teóricamente) su plaza, por lo que de vez en cuando hay alguna sorpresa.

Este año se ha quedado fuera del casting la española Blanca Padilla, que debutó en este show en 2014. Hace poco se sentó a hablar con Risto Mejide en el programa de televisión 'Al rincón', y, sin ningún tipo de tapujos, contó la cara oscura de este glamuroso desfile. La modelo reconoció haber vivido como algunas de sus compañeras no podían con la presión, y dejaban de comer e incluso vomitaban en el baño. También insinuó que a ciertas modelos se les permite no tener las medidas estándar porque tienen más nombre que las demás, algo que se ha interpretado como una crítica contra Gigi Hadid y Kendall Jenner, dos jóvenes que este año se estrenan como maniquíes de Victoria's Secret.

Estas modelos han tenido más fácil saltar a la fama y hacerse un hueco en el mundo de la moda, ya que ambas pertenecen a familias muy mediáticas. Kendall Jenner, hermana de Kim Kardashian, pertenece al clan más polémico de Estados Unidos, que tiene incluso su propio reality de televisión. La familia de Gigi Hadid también tiene protagonismo en la pequeña pantalla, ya que su madre participa en un exitoso programa sobre amas de casa americanas. Es cierto que han aprovechado su oportunidad y han sabido crearse su propia imagen al margen de la de sus familiares pero ¿es realmente justo que quiten el puesto a modelos que llevan años luchando por conseguir formar parte del mundo de la moda?

A mí, personalmente, me gustan Kendall y Gigi, me parecen buenas modelos y creo que el hecho de haber crecido en ese tipo de ambiente les ha aportado una gracia natural frente a las cámaras que posiblemente otras no tienen. Pero también creo que Blanca Padilla tenía razón, y que otra con las medidas de Gigi Hadid (que me parecen impresionantes, pero no siguen el estricto prototipo de la firma de lencería) no habría sido elegida para desfilar. Creo que es importante analizar este cambio, pues al fin y al cabo es una evolución más dentro de los cánones de belleza. Ahora se llevan los likes, las redes sociales son las que mandan. Si tienes 40 millones de seguidores y has batido varias veces el récord de fotos con más 'me gusta' en Instagram, eres bella para las marcas, atraes, vendes.


En mi opinión, está bastante claro que, tras el boom de las supermodelos de los 90 (Cindy, Naomi, Kate...) el cánon ha cambiado radicalmente. Ahora se busca a chicas jóvenes, gamberras (pero no literalmente como lo fueron las anteriores, sino simplemente que den ese aspecto divertido), que dominen las redes sociales y que interactúen con los fans. Se les pide que sean menos 'divas', y que se muestren más reales. Cara Delevingne triunfa porque parece totalmente natural, sube fotos sin maquillar, vídeos haciendo tonterías, y no duda en salir a la calle en chándal. Más allá de los estereotipos físicos, ahora prima la apariencia general, es decir, el conjunto de la actitud, la ropa, los gestos...y los seguidores. Parece algo ridículo, pero no lo es. Son varias ya las modelos que se han quejado del intrusismo de estas nuevas modelos 2.0, ya que pueden hacer que otras profesionales pierdan su oportunidad.


La última en quedarse fuera del famoso desfile, además de Blanca, ha sido Jourdan Dunn, una prestigiosa modelo de fama internacional que había participado en varias ediciones anteriores y cuya ausencia ha sido muy comentada. Ella se ha quejado en Twitter, dejando claro que no entendía la decisión, y, casualmente ese mismo día Kendall y Gigi anunciaban que ellas sí que desfilarían. Parece que todo me lleva a las mismas dos modelos, pero creo que son el mejor ejemplo de este nuevo boom que se está produciendo.

¿Es posible que ahora importe más la repercusión social de una modelo que sus rasgos fisicos? Para mí, todavía estamos en un transito, pero sí que se está evolucionando hacia eso. Evidentemente, una persona que no encaje absolutamente nada con el prototipo de belleza actual y que sea 'fea' no va a ser modelo ni va a triunfar en el mundo de la moda, pero cualquier 'instagramer' o 'blogger' de éxito que sea medianamente mona y le ponga ganas, podrá hacerse un hueco.









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